
Una evaluación ambiental publicada hoy destaca que la minería ilegal continúa expandiéndose sin control en varias regiones de Bolivia, generando impactos significativos en el medio ambiente, comunidades indígenas y la salud pública, según un balance ambiental nacional de 2025.
Minería ilegal en auge
Durante 2025, la extracción ilícita de minerales, especialmente de oro en áreas amazónicas del norte del país, se intensificó sin medidas efectivas de fiscalización. Esta actividad se ha extendido hacia reservas naturales, territorios indígenas y áreas protegidas, donde el control estatal ha sido insuficiente.
Mineros artesanales y grupos informales emplean métodos rudimentarios sin permisos, lo que ha:
- Modificado cauces de ríos importantes como afluentes del Beni, afectando el flujo natural y la biodiversidad.
- Contaminado cursos de agua con mercurio, un químico altamente tóxico usado para separar el oro del mineral, que se dispersa en el ambiente y en cadenas alimentarias.
Efectos en comunidades indígenas
Representantes de pueblos originarios y comunidades rurales han denunciado que la contaminación hídrica y la degradación del suelo han impactado seriamente la provisión de agua limpia, la pesca tradicional y las tierras de cultivo.
Organizaciones de derechos humanos señalan que la expansión de la minería sin consulta ni acuerdos previos viola derechos fundamentales de estas comunidades, incluidos el derecho a un ambiente sano y el derecho a la consulta previa, libre e informada.
Ausencia de políticas ambientales claras
Una parte del informe subraya que la administración boliviana actual no ha retomado un plan ambiental robusto tras la eliminación del Ministerio de Medio Ambiente, lo que ha dejado una laguna institucional en la gestión de minería ilegal y la protección ambiental.
Además, el Plan de Acción Nacional para reducir el uso del mercurio en la minería aurífera, clave para cumplir la Convención de Minamata, está en pausa debido a cambios de gobierno, lo que agrava la situación.
Impactos sanitarios
Expertos en salud ambiental han advertido que las concentraciones de mercurio encontradas en ríos y en organismos acuáticos superan ampliamente los límites seguros, lo que representa un riesgo real para la salud humana, especialmente para mujeres y niños expuestos a fuentes de agua contaminada.
Cómo afecta al país
La minería ilegal no solo tiene consecuencias ambientales; también afecta la formalización del sector, reduce ingresos fiscales y complica los esfuerzos del Estado por organizar un sector minero responsable y sostenible.
Puntos clave:
La minería ilegal se ha expandido en zonas sensibles del norte de Bolivia.
Su actividad ha modificado cauces de ríos y contaminado agua con mercurio.
Comunidades indígenas han visto vulnerados sus derechos y medios de vida.
La ausencia de políticas ambientales efectivas agrava la situación.


